Uno de los grandes retos tanto de las instituciones políticas como de los partidos es mantener un interés continuado de los jóvenes en la política, tanto dentro como fuera de las redes sociales. Los jóvenes de hoy, que algunos han etiquetado como Generación X, son una generación con un interés puntual por temas políticos que no encuentra formas efectivas de participar en la vida política más allá de los periodos electorales. Además, aunque todavía tienen un bajo consumo directo de medios de información política, estudios recientes demuestran que, cuando se exponen a información política, responden positivamente y actúan sobre la información recibida.
En consecuencia, las instituciones y los partidos políticos deben trabajar para establecer una relación distinta con los votantes más jóvenes. Las nuevas estrategias de comunicación política destinadas a los más jóvenes deben estar dominadas por elementos de bidireccionalidad, conectividad y presencialidad.
El ejemplo de Mamdani
No podemos hablar de nuevas formas de comunicación política con la juventud sin hacer referencia al fenómeno de Zohran Mamdani, actual alcalde de Nueva York. Es importante entender que el éxito que tuvo el joven político no ha venido solo por su dominio de las redes sociales y de su lenguaje. Mamdani ha sabido transcender el mundo online y crear fuertes vinculaciones con su electorado más joven mediante numerosos eventos presenciales. No hablamos de mítines electorales con miles de personas, que ha sido hasta hace poco la forma más habitual de conexión directa entre los candidatos y sus votantes más próximos. Mamdani y su equipo organizaron, entre otras actividades, un treasure hunt por las calles de la ciudad como acto de final de campaña o ligas de baloncesto por los barrios de la ciudad. El político contaba, según datos facilitados por su equipo de campaña, con 22.411 voluntarios, muchos de ellos jóvenes, que estaban a cargo de la organización de buena parte de estos actos. Ciertamente, el discurso antiestablishment y la propuesta de políticas locales muy rompedoras, como el transporte público gratuito, jugaron un papel clave en el éxito de Mamdami. Ahora bien, es importante entender que el fenómeno Mamdani no se habría producido sin que el político y su equipo hubieran planteado una nueva forma de relación con su electorado joven que fuera más allá del mensaje unidireccional.
Retos comunicativos
En el complejo contexto comunicativo actual, los partidos políticos y las instituciones tienen dos retos principales para comunicarse con la juventud. El primero es entender las dinámicas y el lenguaje que opera en los nuevos escenarios comunicativos, como, por ejemplo, las redes, muy diferente de la lógica mediática que había operado durante las últimas décadas. No se trata solo de abrir un canal en TikTok o YouTube y colgar vídeos de sus políticos o de sus instituciones informando sobre nuevas políticas públicas. En el contexto de las redes, especialmente de las que más utilizan los jóvenes, opera una lógica diferente. Por ejemplo, no se trata solo de tener a tu político de turno respondiendo preguntas en directo en YouTube, sino que la juventud quiere ver a los partidos reaccionando ante los debates y las tendencias que se generan en aquellos espacios comunicativos, porque, en el fondo, son los debates y preocupaciones de su generación.
Es decir, si el tema de debate en las redes aquel día es, entre otros, los comentarios machistas del último reality show, los jóvenes entienden que los actores políticos tienen que participar del debate de alguna forma. Esto no quiere decir que toda la comunicación deba estar mediada por los debates online, pero sí que los jóvenes consideran que los políticos deben mostrarse sensibles a las preocupaciones que circulan por estos canales. Esta es la bidireccionalidad que opera en el mundo de las redes, y es un aspecto que los partidos de extrema derecha de las democracias occidentales han entendido bien y han sabido utilizar rápidamente para promover sus idearios radicales.
El segundo gran reto que enfrentan los partidos y las instituciones es conectar esta actividad online con experiencias presenciales que no se limiten al tradicional mitin político. ¿Quiere decir que todos los partidos deben hacer un treasure hunt como el de Mamdani? Ciertamente, no. Ahora bien, en cada contexto social, cada institución o partido debe encontrar una respuesta a esta demanda de contacto presencial de la juventud. La presencialidad de los políticos no es un elemento nuevo en las democracias occidentales. Por ejemplo, los británicos tienen horas de surgery con sus representantes de distrito; los ciudadanos pueden pedir cita con los representantes electos y acudir a su despacho de barrio para exponer sus problemas o demandas. En los Estados Unidos existe una fuerte tradición de convertirte en voluntario por la campaña de tu candidato preferido y, entre otras cosas, hacer campaña puerta a puerta. Pero lo que demandan las nuevas generaciones son nuevos formatos que los partidos e instituciones deberán repensar y experimentar.
Los partidos y las instituciones tienen retos muy grandes para poder continuar conectando con su público más joven, pero las demandas de este público parecen estar bastante claras.
Para saber más:
ANDERSEN, Kim; OHME, Jakob; BJARNØE, Camilla; BORDACCONI, Mats Joe; ALBÆK, Erik; DE VREESE, Claes H. (2020). «Generational Gaps in Political Media Use and Civic Engagement: From Baby Boomers to Generation Z». 1.ª ed.). Routledge. DOI: https://doi.org/10.4324/9781003111498
SMITH, Alan (2025). «What Democrats can take from Zohran Mamdani’s outreach efforts for 2026». NBC News [en línea]. Disponible en: https://www.nbcnews.com/politics/elections/democrats-zohran-mamdani-outreach-efforts-rcna246862
Imagen de portada:
Logotipo del evento de toma de posesión de Zohran Mamdani como alcalde de Nueva York. Fuente: Instagram/@zohrankmamdani.
Citación recomendada
TÀRREGA, Mariola. «¿Pueden los políticos hablar el lenguaje de los jóvenes?». COMeIN [en línea], enero 2026, no. 161. ISSN: 1696-3296. DOI: https://doi.org/10.7238/c.n161.2608



