Dosier: «Innovación y transformación digital: retos y oportunidades» coordinado por Mihaela Enache Zegheru y Ramon González CambrayNÚMERO 20 (MAYO 2023)
UNA VISIÓN METODOLÓGICA

¿Innovar? Siempre; ¿Quién? Todo el mundo; ¿Cómo? Hablemos

Resumen

En muchas ocasiones, cuando se mencionan las palabras innovar o innovación se produce una sensación de miedo, temor o rechazo, intuyendo que aquello no va con nosotros a causa de una supuesta incapacidad para hacerlo, o bien porque es cosa «de ellos» (centros de investigación, empresas desarrolladas, universidades, etc.), sin tener en cuenta que, muy probablemente, a menudo estamos innovando en nuestro día a día y la mayoría de las veces sin darnos cuenta. Por lo tanto, si reflexionamos un momento comprobaremos que todos, de una forma o de otra, innovamos para adaptarnos a las circunstancias vitales.

 

Recordemos que innovar es «introducir algo nuevo (en una cosa)», y como sinónimos posibles tenemos alterar, cambiar, modernizar y modificar. Entonces: ¿hay alguna organización en la sociedad o alguna persona que no haya llevado a cabo (de forma voluntaria o no) alguna de estas acciones?

 

La metodología para culminar las innovaciones es tan variada y extensa como innovadores pueda haber, pero aquí se propondrá una partiendo de una visión interna (inside view) y externa (outside view) de quién tiene que innovar y del resultado de las cuales puede surgir un cambio, alteración o modificación que acabe convirtiéndose en el que todos hacemos y tendríamos que seguir haciendo: una innovación.

innovación;  motivación;  cambio;  inside view;  outside view;  industria, innovación e infraestructura; 
Abstract

On many occasions, when the words innovate or innovation are mentioned, there is a feeling of fear, fear or rejection, sensing that it does not suit us because of a supposed inability to do it or because it is “their thing” (research centres, developed companies, universities, etc.), without taking into account that we are probably innovating very often in our daily lives and most of the time without realising it. Therefore, if we reflect for a moment, we will see that we all innovate in one way or another to adapt to life circumstances.

 

We must remember that to innovate is “to introduce something new (in something)”, and as possible synonyms we have: to alter, change, modernize and modify. So: is there any organization in society or any person who has not carried out (voluntarily or not) any of these actions?

 

The methodology for culminating innovations is as varied and extensive as there are innovators, but here we will propose one based on an internal (inside view) and external (outside view) of the person who has to innovate, from the result of which a change, alteration or modification can emerge that ends up becoming what we all do and should continue to do: an innovation.

innovation;  motivation;  change;  inside view;  outside view;  industry, innovation and infrastructure; 
Introducción

«Mucha gente modesta de lugares modestos harán cosas modestas que transformarán totalmente el mundo». Leo Buscaglia

La innovación, en cualquier aspecto de la vida (social, económico, empresarial en forma de producto o de servicio e, incluso, personal y familiar), tiene que comportar, forzosamente, un cambio, modificación o alteración. Ciertamente, la innovación va enlazada en muchas ocasiones a un beneficio, ya sea económico o de otro tipo, a pesar de que desgraciadamente los errores, como en cualquier decisión, también se producen. Consolémonos aprovechando aquello que se dice que de los errores se aprende más que de los aciertos.

Recordemos que, según una de las definiciones formales, innovar es ‘introducir novedades (en algo)’, y como sinónimos posibles tenemos cambiar o introducir. A pesar de que aquella definición quizás parece un poco escasa y simple, es clara y concreta.

Novedad es una palabra-situación permanente en nuestras vidas. Se podría decir que estamos cambiando (¿innovando?) constantemente a través de decisiones personales o colectivas y muchas veces sin ser conscientes. Es cierto que cuando somos plenamente conscientes, automáticamente se genera un posible temor, aquel famoso «miedo al cambio» que hace que pensemos (en ocasiones, quizás más de la cuenta), aferrándonos a un cierto pensamiento conservador, quien sabe si por cautela, que «vale más pájaro en mano...».

La intención de este artículo es dejar claro que todo el mundo puede innovar y que no hay que formar parte o ser una gran empresa o industria para hacerlo. De hecho, no es que se pueda o no, sino que hay que darse cuenta de que lo hacemos muy a menudo (y muchas veces también se hace cuando tomamos decisiones).

Con el deseo de conseguir estos propósitos, una de las posibles metodologías para innovar es la de las hojas de ruta y, como aportación personal del autor, la teoría de las visiones (visión interna y visión externa), que consiste en un tipo de reflexión-análisis sobre la entidad (persona física o jurídica) ante la oportunidad de cambiar-innovar-modificar-mejorar-alterar.

1. ¿Innovar? Siempre

De acuerdo con lo que se ha expuesto anteriormente, el comentario sobre este punto es obvio: siempre innovamos y, evidentemente, no podemos dejar de hacerlo (conscientemente o no). Imaginemos por un momento que existiera un impedimento físico para innovar; la primera conclusión es que, probablemente, ninguno de los presentes estaríamos aquí, por no hablar de los avances tecnológicos (imprenta, rueda, etc.). Es evidente, pues, que la humanidad no existiría, o sobreviviría en condiciones muy precarias.

De hecho, una consecuencia fácilmente deducible de no innovar es aquella frase que ha hecho tanto y tanto daño a la evolución (¡y más a la revolución!): «Por qué tenemos que cambiar si toda la vida lo hemos hecho así y nos ha ido bien?». La respuesta es evidente: hasta ahora quizás sí, pero a partir de ahora y con esta actitud no queda nada claro el hecho de no cambiar (por ejemplo, caso Kodak o Betamax). Entonces, la cuestión es clara: seguimos cambiando, innovando y, en definitiva, tomando decisiones que muy probablemente nos conducirán a mejorar y, por lo tanto, a progresar en todos los aspectos de la vida.

2. ¿Quién? Todo el mundo

Dejando a un lado los grandes innovadores históricos (da Vinci, Tesla, Gutenberg, ad infinitum), muchas veces las innovaciones han estado o son anónimas, ya sea porque su autoría no es clara, o bien porque no se les ha dado mucha o ninguna importancia, pero el hecho de ser gente poco conocida no comporta necesariamente innovaciones modestas. Por ejemplo: ¿quién fue Manuel Jalón? Pues el innovador que patentó la fregona; ¿y Gideon Sundbäck? El que innovó registrando la cremallera; ¿Alfred Fielding y Marc Chavannes? Los innovadores creadores del práctico (y adictivo) plástico de burbujas; ¿Earle Dickson? La famosa tirita es lo que es gracias a él, a pesar de que inicialmente fue un fracaso hasta que la agrupación de boy scouts de los Estados Unidos hizo un pedido de unos cuantos millones; por supuesto, tenemos que mencionar el hecho innovador de poner un caramelo en la punta de un palo que seguro todos hemos disfrutado durante la infancia o más adelante.

Se coincidirá en que estas personas fueron y son, en muchos casos, auténticos innovadores anónimos y, probablemente, no lo bastante reconocidos (sin tener en cuenta los derechos sobre la propiedad). Entonces, ¿empezamos a estar de acuerdo en que todo el mundo puede innovar?

Hay que dejar claro que no es imprescindible que la innovación consista en una gran tecnología, compleja y revolucionaria; cuando una persona modifica su recorrido para ir a trabajar con el objetivo de llegar antes o por menos coste, está cambiando y, quizás, innovando.

Como divertimento y con ánimos de fomentar el debate, a los alumnos de una asignatura de innovación se les plantea una situación real vivida en persona donde la pregunta de partida es: ¿comprar un perro es una posible innovación? Esto es porque una empresa compró un perro para evitar robos de material y obtener el consiguiente beneficio económico a causa de la ausencia de hurtos. ¿Innovaron? Quizás sí, quizás no.

3. ¿Cómo? Hablemos

En multitud de ocasiones y tal como se ha expuesto anteriormente, las innovaciones o los cambios se producen sin un «detonante» inmediato o con cierta inconsciencia de lo que se hace, y es cierto que de este modo se han producido grandes avances o cambios en la sociedad.

A continuación, se proporcionan posibles métodos o, mejor dicho, metodologías de innovación, de las cuales hay de muchos tipos y con objetivos diferentes. Ciertamente, algunos se enfocan mucho al ámbito de creación de empresas o de innovación empresarial, entre otros:

  • Estrategia del océano azul
    Consiste en una metodología que incita a olvidar la competencia y a innovar, abandonando los «océanos rojos» saturados por competidores para buscar nuevos nichos de opciones inexistentes hasta el momento o por insatisfacción de las actuales. Vendría a proponer centrarse mucho más en la idea que en las cifras (Kim y Mauborgne, 2008).
  • Lean Startup
    Es un método que se apoya en tres herramientas básicas: el modelo Canvas, el customer development y el agile development, donde se define el modelo a base de preguntas, se validan o desestiman hipótesis, y se comprueba de forma ágil una idea innovadora (Shepherd y Patzelt, 2021).
  • Design Sprint
    Es una metodología diseñada por Google para facilitar la validación de soluciones o de prototipos con los usuarios finales. Es de formato rápido y activo (Baraças Figueiredo Correio y Leme Fleury, 2019).
  • Design Thinking
    Es un método que se basa en la idea de que, para innovar, se necesita desarrollar las habilidades para detectar e identificar las necesidades del público destino, entendiendo que consistirá en un proceso de cuestionamientos hasta localizar y validar la necesidad relevante (Li, Song y Suh, 2022).
  • Forth Innovation Method
    Este método consiste en minimizar las dificultades para innovar. Utiliza y combina el Design Thinking, la creatividad y el mundo real. El nombre es el acrónimo de las cinco palabras que componen el método: Full Steam Ahead, Observe & Learn, Raise Ideas, Test Ideas and Homecoming (Borrieci, 2012).

Evidentemente, se podrían añadir muchos más de diferentes tipologías, objetivos y progresión. En este artículo se propone una metodología de innovación inicialmente pensada para el ámbito tecnológico, pero perfectamente aplicable a propuestas de cambio, ya sea empresarial o personal.

En esta tabla se puede observar cómo son genéricamente algunos de los procesos de innovación basados en las hojas de ruta:

Tabla 1. Procesos de innovación basados en las hojas de ruta

Proceso genérico (Albiol y Lloveras, 2010) (Azul et al., 2021) (Ridley, 2020) (Phaal et al., 2003) (Tidd y Bessant, 2020)
Inicio y planificación Actividad preliminar Planificación Planificación Workshop mercado Inicio
Entrada de datos y análisis Desarrollo del roadmap Entrada Recogida
de datos
Workshop producto Desarrollo del roadmap
Realización del roadmap y salida de datos Análisis Proceso
de datos
Workshop tecnologia
Realitzación del roadmap Roadmap
Linking Technology-market-gaps
Implementación Seguimiento   Interpretación e implementación   Integración

Fuente: elaboración propia

La propuesta consistiría en los siguientes pasos (Albiol y Lloveras, 2010):

  1. Reflexión: «What should I do?»
    Idealmente, tendría que haber un momento de «pausa» para analizar la supuesta necesidad o idea innovadora por desarrollar; no se trataría de analizar esta idea, sino de centrarse en la fuente objeto de posible cambio, es decir, intentar conocer la historia y la evolución del objeto, situación, servicio o actuación por cambiar y determinar las razones de su necesidad.
  2. Visión interna: «What do I have at my disposal and what am I good at?»
    Aquí habrá que hacer una mirada «interna», esto es, contemplar las capacidades, habilidades, virtudes y defectos propios, así como los recursos financieros, tangibles materiales o inmateriales, ver aquello en lo que podemos ser válidos y asumir aquellos aspectos en los que no podemos lograr un gran nivel.
    También deberíamos tener en cuenta las herramientas que hay a nuestro alcance sin tener que recurrir a opciones externas a nuestro entorno. En definitiva, tendría que ser una compilación de información de los recursos tangibles de nuestro entorno personal u organizativo más próximo para comprobar la magnitud de las posibles innovaciones.
  3. Visión externa: «It’s as important to know what as who»
    A diferencia de la fase anterior, el estudio se dirigirá ahora a lo que es extrínseco como factores externos al sujeto innovador; podrían ser opciones competidoras, mercado objetivo, proveedores de materiales o fuentes de información ajenas a las que se disponen internamente.
    Una buena opción sería contemplar la actualidad innovadora existente sobre aquello por explorar, posibles fuentes de información como la propiedad industrial, intelectual, publicaciones y, en el caso de cuestiones técnicas, recurrir a la vigilancia tecnológica.
  4. Análisis-Decisión-Actuación: «Has been decided! Let’s do it!»
    Una vez recogida toda la información de los apartados anteriores, esta tiene que estudiarse a fondo para sacarle el máximo provecho posible; es el momento de observar, considerar y, finalmente, decidir qué opción u opciones son las óptimas para la innovación.

Puede ser conveniente hacer un análisis de las opciones (por ejemplo, con un diagrama tipo SWOT) y complementarla con una de las posibles estrategias por hacer (un CAME) para tomar la mejor decisión. También hay que mencionar que hay una serie de técnicas o métodos disponibles para facilitar la toma de decisiones, como por ejemplo el AHP, Electre III, NAIADE, etc.

En la fase de decisión se pueden tener en cuenta bases o fundamentos cuantitativos o cualitativos; la diferencia radica en la observación estricta de cifras u otros supuestos beneficios no cuantificables, pero de innovación cualitativa considerable.

Finalmente, y evitando aquel miedo mencionado al cambio, ¡innovar!

Conclusiones
  • La disposición a innovar está y tiene que estar siempre presente. En la vida diaria, se toman decisiones que comportan o se fundamentan en mejoras, cambios y correcciones, siempre para obtener un avance.
  • Todo el mundo puede innovar, personal o empresarialmente, de forma profesional o amateur, por obligación, necesidad o vocación. Las microempresas y las grandes multinacionales, evidentemente, lo hacen. La cuestión es querer hacerlo; el poder y la capacidad se dan por logrados, cada cual con sus disponibilidades y posibilidades.
  • Se comprende que la metodología propuesta para innovar puede ser compleja o abrumadora para mucha gente, pero se tiene que contemplar como una sugerencia de procedimiento o, cuando menos, como una orientación para cuando se planteen retos de innovación de cierta magnitud.
  • Finalmente, afirmar la disposición natural de las personas a poder cambiar y, consiguientemente, a mejorar e innovar, teniendo en cuenta la superación de aquel famoso «miedo al cambio», podría ayudar a ningunear este miedo el hecho de contraponerlo a la libertad de pensar y de conseguir pequeñas, pero quizás importantes, innovaciones. Esta cita de abajo resume bien lo que se ha querido exponer aquí.

«¿Qué sería de la vida si no tuviéramos el valor de intentar algo?» Vincent Van Gogh

Referencias bibliográficas

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AZUL, Anabela Marisa; BRANDLI, Luciana; SALVIA, Amanda Lange; WALL, Tony; LEAL FILHO, Walter (eds.) (2021). Industry, innovation and infrastructure. Cham, Suiza: Springer Nature.

BARAÇAS FIGUEIREDO CORREIO, Lucas; LEME FLEURY, André (2019). «Design Sprint versus Design Thinking: A comparative analysis». GEPROS. Gestão da Produção, Operações e Sistemas, vol. 14, n.º 5, págs. 23-47 [en línea]. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/337528643

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KIM, W. Chan; MAUBORGNE, Renée (2008). La estrategia del océano azul. Cómo desarrollar un nuevo mercado donde la competencia no tiene ninguna importancia. Bogotá: Verticales de bolsillo.

LI, Wenjuan; SONG, Zhenghe; SUH, C. Steve (2022). Principles of Innovative Design Thinking. Synergy of Extenics with Axiomatic Design Theory. Singapur: Springer. DOI: https://doi.org/10.1007/978-981-19-0485-1

PHAAL, R; FARRUKH, Clare J. P.; MILLS, J. F.; PROBERT, D. R. (2003). «Customizing the technology roadmapping approach». PICMET ‘03: Portland International Conference on Management of Engineering and Technology Technology Management for Reshaping the World, págs. 361-369. IEEE.

RIDLEY, Matt (2020). How innovation works. Londres: Fourth Estate.

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TIDD, Joe; BESSANT, John R. (2020). Managing Innovation: Integrating Technological, Market and Organizational Change, 7ª edición. Hoboken: Wiley.

Cita recomendada:

ALBIOL RODRÍGUEZ, Jordi. «¿Innovar? Siempre; ¿Quién? Todo el mundo; ¿Cómo? Hablemos». Oikonomics [en línea]. Mayo 2023, n.º 20. ISSN 2330-9546. DOI. https://doi.org/10.7238/o.n20.2307


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