Este artículo aborda la brecha entre la universalidad del derecho de acceso al sistema sanitario y el acceso efectivo en zonas rurales. Presentamos doce iniciativas tecnológicas que permitirían aportar mejoras en la prestación de servicios, categorizadas mediante un marco conceptual que considera la tipología tecnológica, el grado de madurez, el tipo de atención requerida y el nivel de urgencia. El objetivo final es lanzar un debate público sobre las potenciales transformaciones que serán necesarias para garantizar la equidad de acceso sin incrementar la huella ambiental ni el coste unitario, y reflexionar sobre las implicaciones que esto tendría en términos económicos, operativos y de políticas públicas.
Este texto aporta una reflexión sobre las intersecciones entre los imaginarios socioculturales, el desarrollo económico y las ruralidades. El autor plantea que vivimos una mediatización de la ruralidad que hace circular discursos que replican un marco interpretativo extractivista. Se trata de una lógica en la que la ruralidad se entiende como un espacio que produce y provee: alimentos, energía, diversión o descanso. Es una narrativa que no cuenta con dinámicas reproductivas y de regeneración. El autor propone desarrollar nuevos relatos de lo rural y, en lo rural, que se desmarquen de este marco interpretativo. La cultura y los medios de comunicación, incluido el periodismo, son espacios de innovación en este sentido. Una posibilidad es integrar los valores del posthumanismo crítico en los imaginarios de un «rural resituado». Por eso, hace falta un tratamiento en los medios que indague sobre la relación entre las agencias humanas y otras-que-humanas: animales, plantas, materialidades. La cultura y el pensamiento crítico tienen un papel para visualizar proyectos basados en epistemologías integradoras. Más allá de los relatos del colapso, esta narrativa quiere ser afirmativa y debe procurar aleaciones para construir una ruralidad resiliente ante la crisis climática, la pérdida de biodiversidad y la precariedad. No es solo un cambio de relato, sino un relato por el cambio.
La digitalización, la flexibilidad laboral y la expansión del teletrabajo han transformado la manera de trabajar y vivir. Estos cambios, acelerados por la pandemia de la COVID-19, han dado paso a repensar las relaciones entre trabajo, ocio y descanso. En este contexto, los entornos rurales han vuelto a ganar protagonismo como espacios de bienestar, sostenibilidad y calidad de vida. A través de un estudio cualitativo basado en entrevistas en profundidad con cinco profesionales digitales que trabajan desde municipios rurales, se explora cómo viven esta experiencia, qué beneficios y retos encuentran, y cómo su presencia puede contribuir a dinamizar estos territorios. Los resultados apuntan a una visión positiva del teletrabajo desde entornos rurales, a los que se han desplazado buscando tranquilidad y calma que les permita ser más productivos durante las horas de trabajo y disfrutar de un tiempo de descanso y de ocio de más calidad.
El artículo profundiza en la Agenda Rural de Cataluña como un instrumento de respuesta a las desigualdades que enfrentan las áreas rurales. Se explora el surgimiento, la planificación y la implementación de la Agenda Rural de Cataluña y su ensambladura en el contexto europeo. También se aborda el reto 4 de la Agenda Rural, sobre el sistema agroalimentario para mostrar cómo las acciones derivadas del mismo se encuentran articuladas bajo un paraguas estratégico más amplio y cómo algunos de los dispositivos vinculados a estas acciones pueden convertirse en herramientas importantes para favorecer la reagrarización de las áreas rurales y la relocalización de los sistemas alimentarios. Los dispositivos explorados facilitan el relevo agrario, la incorporación agraria progresiva y la viabilidad financiera de pequeñas explotaciones y empresas elaboradoras, entre otros. El artículo muestra que, si bien estos proyectos están localizados en la microescala, las respuestas orquestadas desde la Agenda pueden articular impactos positivos que transciendan la escala local.
Este artículo examina las formas de habitar, trabajar y vincularse con la tierra de tres generaciones de familias dedicadas al campesinado y al sector primario en la Cataluña Central. A partir de un trabajo cualitativo basado en historias de vida y entrevistas en profundidad, y garantizando el anonimato al tratarse de municipios pequeños, se resiguen continuidades y transformaciones en prácticas laborales, relaciones con el ganado, la clientela, los proveedores y las instituciones. Las trayectorias muestran tres giros principales. Primero, la tecnificación creciente y la orientación a la producción en masa que estandariza procesos y reduce márgenes. Segundo, un nuevo enfoque de la producción de proximidad (kilómetro cero) basado en la confianza directa y la calidad del producto, a pesar de las tensiones regulatorias. Tercero, la diversificación hacia el sector servicios con la oferta de «experiencias auténticas» y actividades complementarias para sostener la economía familiar. La mirada generacional permite entender cómo se heredan oficios y formas de vida, cómo las políticas, regulaciones y procesos de tecnificación se van configurando y van redefiniendo el trabajo, y qué incertidumbres se abren cuando la continuidad de la explotación no es clara. El texto concluye que la dificultad de sostenerse exclusivamente con el trabajo de la tierra impulsa estrategias híbridas que combinan producción, proximidad y servicios, en un campo marcado por normativas exigentes y por la presión de un mercado que tiende a concentrar la producción alimentaria en manos de pocas y muy grandes empresas.
Este artículo analiza el papel creciente de la economía social y solidaria (ESS) en las transformaciones de las ruralidades catalanas contemporáneas. Lejos de representar respuestas marginales o sectoriales, las iniciativas de la ESS se han convertido en propuestas estructurales capaces de incidir en la sostenibilidad, la cohesión social, la producción cultural y la democratización económica en contextos rurales. El artículo plantea la hipótesis de que el potencial transformador de la ESS no radica solo en su acción local, sino en su capacidad de articularse en red con otros proyectos, instituciones y políticas públicas. Este tejido relacional contribuye a superar la fragmentación territorial, repensar las relaciones centro-periferia y activar formas de gobernanza colaborativa. El texto combina una aproximación analítica y propositiva, integrando referencias a procesos como, por ejemplo, el despliegue de la Red de Ateneos Cooperativos, la aprobación de la Ley del Estatuto de Municipios Rurales y experiencias como la de El Refugi y La Traça Cultural. Desde esta mirada, la ESS se presenta como un ecosistema dinámico que ofrece infraestructuras socioeconómicas, culturales e institucionales para hacer frente a los grandes retos contemporáneos e imaginar futuros rurales viables, justos y sostenibles.
Este artículo sitúa el acceso a la vivienda rural como una urgencia social invisibilizada por las miradas urbano-céntricas. Recoge el reciente giro institucional en la política pública, que reconoce una crisis estructural y pide políticas específicas para las zonas rurales e insulares. El estudio, comparativo y longitudinal en cuatro municipios rurales afectados por procesos de despoblamiento relevantes (Bot, Belorado, Fuentes de León y Tragacete), combina indicadores cuantitativos e información cualitativa extraída a partir de 25 entrevistas en profundidad con agentes de los territorios para entender un mercado sometido a tensiones económicas, culturales y simbólicas –alimentadas por el «idilio rural»– y al impacto de las movilidades contemporáneas que dan pie a la actividad turística. El resultado clave es la escasez de oferta de viviendas, sobre todo de alquiler anual: abundancia de viviendas vacías y envejecidas, fragmentación de la propiedad, ausencia de promoción privada y capacidad pública limitada, mientras que, a la vez, crece la demanda de segundas residencias y usos turísticos, que elevan los precios. Se proponen medidas de recuperación de viviendas, mediación y transparencia, gestión del turismo, innovación residencial y cooperación multinivel. Se concluye que hacen falta respuestas integrales, justas y situadas para garantizar el derecho a permanecer o retornar a las áreas rurales.
El emprendimiento femenino en el entorno rural es una vía estratégica para el desarrollo territorial sostenible, pero también un desafío marcado por desigualdades de género, brechas formativas y limitaciones estructurales. Este artículo, basado en los avances del proyecto FIDER_Rural financiado desde la convocatoria del Research Accelerator Rural de la Red UOC Rural, presenta el contexto y los factores que configuran la relación entre bienestar económico, alfabetización financiera y toma de decisiones estratégicas de mujeres emprendedoras rurales en España. Se abordan cinco ejes clave: experiencias personales de emprendimiento, impacto de la formación financiera, barreras estructurales (digitales, culturales y de acceso a recursos), necesidades formativas específicas y una visión ampliada del bienestar financiero, como, por ejemplo, autonomía y sostenibilidad. A través de una perspectiva cualitativa y multidimensional, se combinan datos de estudios recientes, testimonios directos y buenas prácticas institucionales. Se concluye con algunas propuestas para desarrollar políticas públicas, programas de formación adaptados al territorio y redes de acompañamiento que reconozcan el valor del emprendimiento femenino rural como motor de transformación económica, cohesión social y justicia territorial.
Este artículo analiza el impacto de la doble transición ecológica y digital en la demanda de competencias laborales, así como, las transformaciones necesarias en los sistemas educativos para abordar estos cambios de manera efectiva y equitativa. La reconfiguración de los procesos productivos genera una creciente necesidad de competencias digitales, verdes y transversales. La digitalización impulsa la demanda de habilidades tecnológicas avanzadas, como por ejemplo la programación, la gestión de datos y la inteligencia artificial. Paralelamente, la transición ecológica exige conocimientos en energías renovables, economía circular, eficiencia energética y gestión ambiental. Ambas transformaciones también acentúan la importancia de competencias blandas, como la capacidad de adaptación, la resolución de problemas y la gestión del cambio.
En Cataluña y España, la evolución del mercado laboral subraya la necesidad de una formación transdisciplinaria y continua que integre estas nuevas exigencias. Para afrontar estos retos, hacen falta estrategias formativas innovadoras, metodologías de aprendizaje activo y una colaboración estrecha entre empresas, instituciones educativas y administraciones públicas. Finalmente, garantizar una transición inclusiva es esencial para evitar desigualdades y asegurar que los beneficios sociales, económicos y ambientales se distribuyan equitativamente. El éxito de esta doble transición dependerá de la capacidad de adaptación de los sistemas educativos y de su conexión con las necesidades del mercado laboral.